
En la actualidad, las consultorías de las tecnologías de información se han convertido en uno de los pilares necesarios para que las empresas logren sus objetivos organizacionales de una manera rápida y eficiente. El manejo de la información les permite mantenerse en la competitividad y aumentar la productividad, tanto de sus empleados como de la empresa misma.
deteriorado, por área funcional, ya sea por los constantes cambios en la tecnología o bien por mantener la mejora continua.
El consultor, como agente de cambio, utiliza su conocimiento y la objetividad como factores fundamentales para ayudar a las empresas a identificar las áreas problemáticas y/o de mejora. Existen dos tipos de consultoría: la Tradicional y la Colaborativa. En ambos casos, la calidad y la integridad del asesoramiento deben enfocarse en el contexto de su especialidad, (e.g. equipos informáticos,
servidores, comunicaciones y todo aquello que involucre las tecnologías de información), para que los resultados sean correctos, de manera adecuada y en el momento oportuno.
El éxito de las empresas consultoras depende de la dirección y de la gestión con la que se brinde el consejo a la empresa, que como cliente, necesita para lograr sus objetivos organizacionales. Las consultorías deben avanzar de manera paralela con el cliente (empresa), midiendo los modelos de
negocios, la competitividad y la calidad del producto final.
“El mundo gira alrededor de quien maneja la información”